Delirio
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Cuando estaba en medio de la gente era como si tu mano buscara mi cuello, buscara matarme.
Esas veces de suficiencia personal –en tus piernas- eran insignificantes frente a la maravilla de tu mano queriendo ahogarme.
Sin embargo sólo cuando estoy solo puedo volver a revivir, sentir los maravillosos ojos tuyos llenos de odio.
Y entre la gente, entre su bullicio y su peste es como si aún tu mano me quisiera, buscara, deseara recorrerme hasta el cuello.
Aún las venas me crecen cuando el calor del Caribe se asemeja a tu mano en mi cuello. Se eriza mi cuerpo al creer que aún deseas llevarme contigo.
Delirio de pasión no sólo al recordarte tendida y desvanecida, también lo hago cuando sueño tus intensiones de tenerme contigo contigo para vengarte de mi.
Sé perfectamente que comprendiste que no lo hice con temor o miedo a ti. Estoy consciente de que no esperabas eso de mí. Pero advertida estabas y no lo creíste. Fue el premio de tu abandono.
Ahora me gusta estar sólo y detesto a la gente, pues entre ellos es como si de nuevo tu mano buscara mi cuello para matarme.
eclër Elio Mcs Rmz Nov – 2009
Sólo una pregunta: 



